Fibromialgia y depresión


Estudios han establecido que la fibromialgia y la depresión tienen una relación muy estrecha. Ciertamente, las personas que sufren de fibromialgia tienen tres veces más de probabilidades de padecer de depresión en comparación con aquellas personas que no sufren de esta enfermedad.

¿Qué es la depresión?


La depresión una enfermedad catalogada por la Organización Mundial de la Salud. No sólo es una simple tristeza, la depresión va más allá y afecta totalmente tu vida normal.

Ciertamente, entre los síntomas que puede presentar una persona deprimida están que:

- Sienten una baja energía.

- Tienen sentimientos de vacío como si nada valiera la pena.

- Pierden totalmente el sentido por las actividades que les agradaba.

- Pueden ganar o perder peso.

- Llegan incluso a tener sentimientos de culpa.

- En los casos muy graves tienden a pensar en el suicidio.

Por todos estos síntomas, se les modifica por completo su vida cotidiana. Ciertamente, estos sentimientos pueden durar durante mucho tiempo si llegan a durar semanas, se llega considerar una depresión clínica.

¿Cómo se relaciona la depresión y la fibromialgia?


La fibromialgia es una enfermedad que de por sí ocasionan mucho dolor y fatiga, lo cual genera un gran estrés en el paciente. Asimismo, estos pacientes no llegan a ser comprendidos por las personas que les rodea, lo cual ocasiona ansiedad y un gran sentimiento aislamiento social.

De esta manera, la persona con FM se llega a sentir más retraído, llevándolo así a una gran depresión. Por otro lado, es posible que la depresión y la ansiedad forman parte de la fibromialgia, lo cual también forman parte el dolor.

Además, tanto la fibromialgia como la depresión pueden afectar de gran manera como el paciente maneje sus actividades cotidianas, tanto en su hogar como en su trabajo.

¿Las personas con fibromialgia saben que están deprimidas?


Todo va a depender de la personalidad de cada persona. Las personas con fibromialgia por lo general están conscientes de que están deprimidas pero hay otros que no están seguro, pero, si llegan a sentir que algo no está bien en ellos.

Además, pueden llegar a padecer estos otros síntomas:

- Dificultad para concentrarse.

- Energía disminuida.

- Un constante mal humor o tristeza.

- Sentimientos de culpa, irritabilidad o desesperanza.

- Llanto incontrolable.

- Pensamientos constantes en la muerte y el suicidio.

Por todo ello, es muy importante que, si llega a padecer o sentir alguno de estos síntomas, lo hable abiertamente con algún ser querido. Si éste no lo llega a entender, diríjase con un especialista, bien sea un psicólogo o un psiquiatra.