Fibromialgia y emociones

Todo el tiempo se trata sobre los problemas físicos que se presentan a los pacientes con fibromialgia. Sin embargo, muy poco se habla sobre los efectos y consecuencias mentales y psicológicas que afecta a las personas con esta enfermedad.

 Los individuos que padecen de FM, pasan por muchas emociones intensas. Sinceramente, atraviesan por una montaña rusa emocional, donde van en picada la mayoría de las veces. Ciertamente, esta afección lleva consigo que el paciente pueda atravesar por una depresión o una ansiedad. Además, algunos estudios sobre personas con esta enfermedad, no han podido determinar si vino primero la fibromialgia o la depresión. Por un lado, la depresión viene en consecuencia de la fibromialgia.

De hecho, el que está una persona constantemente expuesto a un gran dolor físico todo el tiempo, la falta de sueño e incluso sentirse solo debido a que su círculo social no entiende su afección. Tristemente, esta persona se encuentra sola lidiando con algo que no se ve y hace que se vaya por un camino muy oscuro. En cuanto a la ansiedad, es normal que el paciente con FM constantemente se encuentre a la expectativa y con miedo, porque no sabe cuando vendrá el próximo dolor ni por dónde se manifestará .

 No sólo eso, sino también la espera del trato que pudiera recibir de otros, les genera una gran ansiedad.

¿Será que me creen? 
¿El médico realmente me ayudará? 
¿Será que me están indicando el tratamiento correcto? 
¿creerán que estoy inventando todo? 

Además, la FM hace que se tenga una mayor sensibilidad emocional. De hecho, una simple circunstancia cotidiana del día a día, puede desencadenar en una gran tragedia. Incluso esta reacción puede hasta no tener sentido para sí mismo y no puede controlarla. Por el otro lado, le puede convertir en otros momentos en una persona extremadamente fría, algo así como un ser inanimado que no siente ni padece.
Como por ejemplo, la muerte de un ser querido y la persona con fibromialgia no exprese ningún sentimiento, algo parecido a un robot, sin sentimiento alguno. Algunos creen que esta inestabilidad emocional, de alguna manera, la FM afecta el cerebro del paciente y es por ello que las reacciones emocionales no tienden a ser estables o tener un hilo de coherencia. Pero no existe alguna o investigación que demuestre esta teoría.

 En conclusión, la fibromialgia no solo es un malestar físico, sino que también hay que hacer frente a las múltiples emociones que acompaña a esta enfermedad. Un día se puede sentir bien y tener la esperanza que todo mejorará, otro día molestarte por cualquier cosa, en otro instante lloras de la nada o por algo que normalmente no te conmueve o incluso puede que reaccione muy fríamente ante una circunstancia realmente difícil.