¿Por qué dan ataques de Fibromialgia?


La Fibromialgia se caracteriza por dolores musculares de mucha intensidad, los cuales varían de paciente a paciente y de acuerdo a los cuidados o tratamiento que sigan.
Estos dolores musculares y de articulaciones, se manifiestan en brotes o ataques que el paciente padece, cuyas causas e intensidades varían dependiendo de distintos factores.
Causas que generan estos brotes o ataques
Así, es importante aclarar que estas oleadas de dolor pueden ser simple manifestaciones de la enfermedad. Sin embargo, algunas de estas crisis pueden ser generadas o causadas por distintos factores, los cuales pueden ser prevenidos o simplemente no depende de la persona.
Ciertamente, es indispensable que el paciente logre identificar las causas de sus ataques o brotes. Para ello, le señalamos a continuación, las principales causas que pueden generar nuevos brotes, a saber:
Actividad física en exceso
La actividad física del paciente es el principal desencadenante de los brotes en el paciente.
Por ello es importante que el paciente procure llevar una ruta en su vida, evitando sobre actividades innecesarias.
El sueño
Igualmente, el descanso del paciente es muy importante, especialmente al momento del dormir.
Ciertamente, el problema para dormir es muy recurrente en los pacientes con esta enfermedad. Sin embargo, actualmente existen medicamentos que te puede ayudar a mitigar este problema.
Concurrencia de enfermedades
Lamentablemente los paciente que sufren de fibriomialgia, padecen de otras enfermedades.
Estas enfermedades adicionales le provocan un estrés extra al cuerpo, reduciendo la energía y resistencia del paciente. Así, a tener una concurrencia de dos o más enfermedades agudizan los dolores del paciente. 
Estrés
Esta enfermedad está fuertemente vinculada a las emociones y psiquis del paciente.
Por ello es muy importante, evitar las situaciones de estrés, tales como las laborales, académicas o de familia.
De igual forma, aquellas actividades como eventos sociales, viajes entre otros pueden generar un carga adicional al cuerpo y provocar un nuevo brote.
Prevención de nuevos brotes o ataques
Como consecuencia de esta enfermedad el paciente debe modificar su vida cotidiana, tales como sus rutinas diarias, alimenticias, entre otras.
Es de suma importancia que el paciente modifique su vida como a los fines de prevenir nuevos brotes.
A continuación le indicamos técnicas a los fines de prevenir estos brotes o ataques:
Ajuste de rutinas
El paciente debe estar cociente que su vida debe tener límites para evitar sufrir problemas mayores como consecuencia de esta enfermedad.
Así, es importante que el paciente logre establecer cuales actividades diarias son indispensables que el realice y cuáles pueden ser delegadas a otras personas.
Incluso puede considerar alternativas en la forma de realizar estas actividades.
En fin el paciente debe establecer una rutina diaria la cual no le genere un estrés físico que pueda desencadena un nuevo brote.
Descansar
Si bien es cierto que la mayoría de los pacientes tienen problemas para conciliar el sueño, es muy importante el descanso.
Así, las siestas de forma regular, que formen parte de su rutina diaria pueden prevenir nuevo brotes.
Es muy importante que el paciente tenga descansos adicionales des pues actividades extraordinarias.
Registros diarios
Como complemento a las rutinas diarias, puede elaborarse registros de las actividades físicas diarias, así como de los brotes.
De hecho, esta herramienta puede ayudarte a identificar cuales actividades o conjunto de actividades te provocan nuevos brotes.
Luchar contra el desanimo.
Esta enfermedad no lo te puede generar problemas físicos sino en tu psiquis.
Por ello, es muy importante que el paciente mantenga un buen estado emocional el cual pueda evitar las depresiones o frustraciones causadas por esta enfermedad.