Alimentación para la Fibromialgia

La Fibromialgia es una enfermedad crónica que genera graves dolores en todo el cuerpo de la persona. Hoy en día todavía no se sabe el origen de la misma, ya que no existe algún estudio que demuestre que el paciente padece de esta enfermedad.

Sin embargo, se cree que su origen probablemente provenga por haber una hiperpermeabilidad intestinal. De hecho, es posible que el intestino pueda estar dañado, por lo que deja pasar cualquier tipo de sustancia.

Desgraciadamente el cuello, los hombros, la espalda, los brazos, la cadera y las piernas son las zonas donde más dolor siente la persona con FM. De hecho, puede el paciente tener muchos dolores de cabeza, distorsión en el sueño, mucha rigidez al despertarse y hormigueo en manos y piernas.

En consecuencia, el paciente está tan adolorida que no puede concentrarse adecuadamente en sus actividades cotidianas. Además, tiende a convertirse en una persona olvidadiza, ya que tiene dificultades para retener la información.

Ciertamente, el sistema inmune no funciona correctamente debido a que está atacado por la Fibromialgia. Por lo tanto, se produce una inflamación crónica en diferentes partes del cuerpo, que afecta especialmente a los músculos y tendones.

Es por ello, que se debe tener una dieta adecuada, la cual proporcione los nutrientes necesarios para enfrentar esta enfermedad. De hecho, la buena alimentación logra que se tenga un buen equilibrio tanto mental como físicamente.

Dieta Orgánica para combatir la Fibromialgia

Debe procurar tener una alimentación orgánica, evitando lo más que se pueda alimentos que contengan químicos. De hecho, los productos químicos le quitan el valor nutricional que pueda tener el alimento, por lo que se está ingiriendo algo que no tiene ni minerales ni vitaminas.

Es por ello que debe variar sus comidas, consumir la mayor cantidad de minerales, vitaminas fibra y ácidos grasos. De esta manera, verá como mejora su salud, se sentirá mejor y con más energías.

Consumir adecuadamente proteínas

Las proteínas de origen animal como las carnes rojas, magras deben ser consumidas bajo un plan semanal. Aquí también se incluye la leche, los quesos y los yogures. De hecho, no se debe consumir demasiadas, ya que se puede ocasionar inflamación en las vías digestivas.

Además, las proteínas que provienen de los pescados azules, aportan mucho Omega 3. Este componente ayuda a mantener una buena salud, por lo que se recomienda consumir más pescado que carnes rojas. Entre los pescados azules tenemos el atún, el salmón, el arenque y la trucha.

Asimismo, evite las carnes que sean muy duras o que estén muy fibrosas. De esta manera, prefiera las carnes que no necesiten ser picadas o cortadas con un cuchillo.
En la medida de lo posible, consuma ácidos grasos esenciales semanalmente.

Planifique su comida y evite la comida chatarra

Para mantener un metabolismo activo y así tener mucha energía, realice 4 comidas diarias. Pero eso sí, no realice más ya que puede ralentizar a su organismo.

Siempre evite la comida chatarra y las rápidas. Por lo general son de muy mala calidad y no le favorece en nada para su organismo

Además, quite de su dieta los azucares. Las comidas azucaradas solo hace que se aumente su masa corporal y poner más lento su metabolismo.